Más conocida como la Ciudad Roja, mezcla de colores, olores, sabores y las más selectas sensaciones. Nuestro vuelo fue a las 6.00am de un viernes cualquiera, con lo que no pudimos descansar mucho antes de nuestro emocionante viaje. Cinco chicas living in London city, dispuestas a experimentar las maravillas de Marrakech. La bofetada de aire caliente solo bajar del avión fue una buena manera de enterarse que habíamos dejado el lluvioso Londres y estábamos por fin en Marruecos! Marrakech.
Los 30 grados a las 9.00am indicaban que hacia las 14.00pm el tiempo sería para derretirse…y así fue, llegamos a los 58 grados! primera vez en mi vida que sentí mi cuerpo deshacerse. Nuestro riad en el centro de la Medina fue un acierto. Cuatro pisos con luz natural llenos de color. Habitaciones de en sueño y una dueña, Madeleine, encantadora. Para aquellos que no sepan donde ir, éste es el sitio, económico, limpio, cómodo y céntrico: Dar el Souk, Maison D´hotes.
Si dije que China era la ciudad con más taxis que había visto, mentí. Marrakech es la ciudad. Tienen dos tipos de taxis, unos para tres personas y otros para cuatro. Monísimos, calurosos, sin aire acondicionado, llenos de pieles y pellejos y con melodía musical. Una pasada! En cuanto a restaurantes os puedo recomendar los que tuve el placer de cenar: Comptoir, con las mejores bailarinas de danza del vientre que puedas imaginar ( no apto para ir con novios, os moriréis de celos!) Las chicas son simplemente ángeles. Bô-Zin: una terraza espectacular, con lago incluido, donde tengo que mencionar una de mis amigas resbaló y se sumergió, con mucha clase a lo Sarah Jessica Parker, sin duda, la foto del viaje. Los colores le subieron a más no poder y yo lloré hasta que mis lagrimales dijeron basta! Y Bombay, otra terraza llena de ambiente, gente guapa y super posh. En cuanto a discotecas, no podéis dejar de ir a la Suite Club, y a Theatro, mi preferida. Me río de Ibiza y sus performances…llena de alegría, mesas, champagne y una música que te hace mover el esqueleto hasta que el tacón pierde su forma original. La mezcla de techno, música marroquí y performances a diestro y siniestro hacen del lugar una mezcla explosiva.
Debido al terrible calor y a que Marrakech no tiene playa, lo que se estila es ir a piscinas durante el día. Es aquí donde entra la mejor parte de todas; Pacha y la Plage Rouge son de 10, pero Nikki Beach Marrakech es idílico. Los cuerpos que se contonean en las camas blancas, los camareros, sus cocktails, la música, la comida y el ambiente que se respira no se pueden describir con palabras. Tenéis que ir y opinad por vosotros mismos. El paseo en camello por el desierto es una actividad divertida de hacer, no más de 15 minutos. Foto y a correr. El calor es insoportable. Y por último y no menos preciado: El famoso Zoco, donde comprar bolsos de piel, pulseras, brazaletes, pendientes, juegos de té, pufs y un sin fin de comida rara es una aventura fuera de lo común. El regateo no les va mucho, cada vez son más internacionales y de verdad muy muy listos. Hablan todos los idiomas! El Zoco te activa el mundo de los sentidos, olor, color, sabor y tacto es emocionante, divertido, entretenido y maravilloso.
Me gustaría añadir que tenía una impresión muy equivocada de sus habitantes y su cultura. Nos trataron como princesas, respetuosos muy cultos, divertidos y a pesar del calor trabajadores. La verdad que son hombres para casarse, muy educados y extremadamente sexys; morenos, ojos verdes, en dos palabras: el paraíso. Fieles a su religión, lo cual en los tiempos que corren creo que es de admirar, que se aferren a algo tan superfluo, la mayoría de veces, con tanta fuerza como lo hacen. Puedo decir que he hecho muy buenos amigos, a los que en breve volveré a visitar. Marrakech no es una ciudad para ir sólo una vez. Si vas, te querrás quedar. Por favor! Warning! No dejéis de daros una alegría “pal cuerpo” y haceros el lujoso Hammam: Peeling corporal en sauna seguido de masaje – Just Amazing!
Gracias por seguir mis aventurillas.
Dulces sueños
|